Dar el paso de pedir ayuda psicológica suele venir acompañado de dudas: ¿cómo será?, ¿tendré que contarlo todo el primer día?, ¿funciona igual por videollamada? Saber qué te vas a encontrar ayuda a llegar con más tranquilidad.
En este artículo te explico cómo es el proceso de terapia online conmigo. Cada profesional trabaja a su manera, pero las fases suelen parecerse.
1. El primer contacto, sin compromiso
Todo empieza con un mensaje. Puedes escribirme por WhatsApp o rellenar el formulario de contacto. No hace falta que me cuentes lo que te pasa por ahí: basta con que me digas que quieres empezar o que tienes dudas.
Te respondo personalmente en menos de 24 horas laborables, resuelvo tus preguntas y buscamos un horario para la primera sesión.
2. La primera sesión: conocernos
La primera sesión es de valoración. Es una conversación tranquila, de unos 50 minutos, en la que me cuentas qué te trae y yo te pregunto lo necesario para entender tu situación.
No tienes que tenerlo todo claro ni saber explicarlo bien. Tampoco tienes que contar nada que no quieras todavía. Al final te explico cómo veo lo que te ocurre y cómo podríamos trabajar. Después, tú decides si quieres continuar.
3. Un plan a tu medida
Si decidimos seguir, definimos juntos los objetivos: qué te gustaría que cambiara y cómo sabremos que vamos por buen camino. A partir de ahí te propongo una forma de trabajar adaptada a ti, no a una etiqueta.
4. Cómo son las sesiones
Las sesiones individuales duran 50 minutos y las de pareja, 60. Al principio lo habitual es vernos una vez por semana; a medida que avanzas, las sesiones se van espaciando.
Antes de cada cita te envío un enlace a una videollamada segura. Solo necesitas un dispositivo con cámara y micrófono, buena conexión y un lugar tranquilo donde puedas hablar con libertad.
Entre sesión y sesión te propondré pequeños ejercicios para llevar lo trabajado a tu día a día. La terapia no ocurre solo durante la sesión: gran parte del cambio sucede fuera.
5. ¿Funciona igual que la terapia presencial?
Es una de las dudas más frecuentes. La investigación muestra que la terapia online funciona igual de bien que la presencial en la mayoría de dificultades. Lo que más influye no es la pantalla, sino la confianza entre tú y tu terapeuta y tu implicación en el proceso.
Además, tiene ventajas prácticas: no hay desplazamientos, es más fácil encajarla en tu semana y puedes seguir con ella aunque viajes o cambies de ciudad.
Aun así, no es la mejor opción en todos los casos. Si en la valoración vemos que necesitas otro tipo de atención, por ejemplo presencial o urgente, te orientaré hacia el recurso adecuado.
6. Lo que conviene saber antes de empezar
- El avance no es una línea recta: habrá semanas mejores y semanas más difíciles, y eso forma parte del proceso.
- No voy a decirte lo que tienes que hacer. Mi papel es ayudarte a entenderte y a encontrar tus propias respuestas.
- No hay un número fijo de sesiones. Depende de lo que te trae y de tus objetivos, y lo revisamos juntos.
- Todo lo que hablamos es confidencial y está protegido por el secreto profesional.
7. Cómo prepararte para tu primera sesión online
- Busca un lugar donde nadie te interrumpa.
- Usa auriculares si quieres más intimidad.
- Prueba la cámara y el micrófono unos minutos antes.
- Ten a mano agua y pañuelos, y resérvate unos minutos libres al terminar.
- Si te ayuda, apunta lo que te gustaría contar. No es obligatorio.
8. ¿Y cuándo termina?
La terapia termina cuando has conseguido lo que venías a buscar y sientes que tienes recursos propios para seguir sin mí. Lo hablamos con tiempo, espaciamos las sesiones y dejamos la puerta abierta por si en algún momento necesitas volver.
En resumen
- Empiezas con un mensaje, sin compromiso.
- La primera sesión es para conocernos y entender qué te pasa.
- Trabajamos con un plan y unos objetivos claros.
- Sesiones de 50 minutos por videollamada segura.
- Tú marcas el ritmo.
Fan Ye Yang
Psicólogo General Sanitario, colegiado nº M-42991. Acompaño a adultos y parejas en terapia online.